(CCA) Colectivo Ciudadano de Autoevaluación

Este proyecto parte de una idea sencilla: las personas deberían poder conocer y usar los datos que generan sobre su propia vida.

Gran parte de la información sobre cómo vivimos y cómo nos sentimos suele ser extraída para beneficio de terceros. Este proyecto propone lo contrario: que los datos sirvan primero a quienes los generan y a la sociedad en su conjunto.

  • Generar información que tú mismo puedes ver y usar.
  • Tratar los datos como un bien público, no como un recurso comercial.
  • Explorar cómo las políticas y el contexto afectan la vida cotidiana.

A continuación respondemos algunas preguntas comunes sobre el proyecto, las encuestas y el uso de la información.

Sobre el proyecto

¿Qué es el Colectivo Ciudadano de Autoevaluación?

Es una iniciativa abierta de medición del bienestar que permite a las personas evaluar su propia experiencia de vida a través de las encuestas oficiales de satisfacción de vida elaboradas por la OECD.

Su objetivo es generar información comparable y agregada que sirva tanto para la reflexión individual como para comprender, a nivel colectivo, cómo las condiciones sociales y las políticas públicas impactan la vida cotidiana.

¿Quién impulsa el proyecto?

El proyecto es impulsado por Pedro Carrera Hortas, analista con experiencia en el uso de datos y métricas para la toma de decisiones basada en evidencia. Puedes conocer más sobre mi trayectoria en mi perfil de LinkedIn .

La motivación surge de una observación práctica: mientras que las metodologías data-driven están ampliamente consolidadas en el sector privado, su aplicación para evaluar el impacto real de políticas públicas sobre el bienestar de las personas sigue siendo limitada.

Desde mi experiencia, busco generar indicativos psicométricas que puedan utilizarse de forma abierta, responsable y transparente como complemento a las evaluaciones tradicionales.

Sobre las encuestas de bienestar

¿Qué tipo de encuestas de bienestar se utilizan?

Las encuestas se basan en las guías para la medición del bienestar publicadas por la OECD, uno de los marcos más consolidados y utilizados a nivel internacional para este fin.

Esto significa que las preguntas no son arbitrarias ni improvisadas: utilizan instrumentos bien investigados que reflejan de manera consistente distintos constructos psicológicos del bienestar.

Al seguir estas metodologías, los resultados permiten comparaciones válidas entre grupos y a lo largo del tiempo, lo que los hace especialmente útiles tanto para la reflexión personal como para el análisis agregado y la evaluación de políticas públicas.

¿Cuánto tiempo toma responder una encuesta?

La mayoría puede completarse en pocos minutos. El tiempo estimado es de 6 minutos. El diseño prioriza el respeto por el tiempo de quien participa. Sin embargo, nos gusta enfatizar la importancia de tomarse el tiempo necesario para responder honestamente.

¿Con quién se comparan mis respuestas?

Tus resultados siempre se presentan de forma agregada y anónima. Nunca se muestran respuestas individuales ni se comparan personas entre sí.

Las comparaciones se realizan en dos niveles:

  • A nivel país: podrás ver tus respuestas en relación con el conjunto de personas que han participado desde el mismo país.
  • Dentro del país, por grupos: también podrás ver tus resultados en el contexto de personas que comparten una misma característica contigo.

Estas comparaciones por grupos se realizan siempre sobre una sola dimensión a la vez, nunca combinando múltiples características. Esto evita la identificación indirecta de personas y protege la privacidad de quienes participan.

Además, no se mostrarán comparaciones si hay menos de 10 respuestas en un determinado grupo.

Las dimensiones actualmente utilizadas para este tipo de comparación son:

  • Género
  • Grupo de edad
  • Condición de migración
  • Estado o región
  • Ciudad
  • Tipo de entorno (urbano / no urbano)
  • Situación de vivienda
  • Tenencia de la vivienda (propia, renta, etc.)
  • Situación laboral
  • Situación de pareja
  • Nivel de ingresos (en rangos)

En todos los casos, los resultados muestran tendencias colectivas y promedios de grupo. El objetivo es ofrecer contexto para la reflexión personal y el análisis social, no clasificar ni perfilar a individuos.

Privacidad y datos

¿Puedo participar de forma anónima?

Sí. Puedes responder las encuestas como una visita completamente anónima, sin necesidad de registrarte ni proporcionar un correo electrónico.

De manera opcional, también puedes registrarte con tu correo electrónico. Esto permite guardar tus respuestas y, si así lo deseas, observar cómo cambian tus resultados a lo largo del tiempo mediante series temporales personales.

El registro no es obligatorio y no afecta la forma en que tus respuestas se utilizan a nivel colectivo: tanto las respuestas anónimas como las registradas se analizan siempre de forma agregada.

El correo electrónico se utiliza únicamente para identificar tu historial de respuestas y darte acceso a tu propia evolución en el tiempo. No se usa para fines comerciales ni se comparte con terceros.

¿Se recopilan datos personales?

Solo los estrictamente necesarios para el análisis y siempre de forma opcional. Muchas respuestas no se guardan como valores exactos, sino agrupadas en categorías amplias (por ejemplo, tramos de edad o rangos), de forma que los datos representan conjuntos de personas y no a individuos concretos.

¿Qué pasa con mis datos?

Los datos se almacenan de forma segura y se utilizan únicamente con fines de análisis y generación de conocimiento público. No se venden ni se entregan a terceros.

El uso de los datos está regulado por nuestra Política de Privacidad accesible desde el sitio, que define de forma explícita para qué pueden y no pueden utilizarse.

Uso de la información

¿Para qué se usan los datos?

Para generar indicadores agregados de bienestar que puedan ser consultados, analizados y discutidos públicamente. La información no se extrae: se comparte como un bien común.

El proyecto realizará también un estudio puntual para evaluar si los indicadores agregados disponen de las características necesarias para tener valor operativo aplicado a las políticas públicas. Estos estudios se publicarán en la página web de forma pública.

¿Qué significa que los datos sean un activo público?

Significa que el propósito del proyecto es que la información generada aquí no se utilice con fines comerciales ni quede bajo el control exclusivo de una empresa privada.

En la práctica actual, el proyecto es impulsado por una sola persona y los datos se gestionan de forma responsable, con criterios de anonimización, agregación y transparencia en su uso.

A medio y largo plazo, la intención es que, si el proyecto crece, la custodia de los datos pueda estar en manos de una entidad sin fines de lucro —como una fundación— con reglas claras de gobernanza, estándares metodológicos y participación de distintos actores que ayuden a compartir decisiones y poder.

Esta visión no es una promesa cerrada, sino una dirección: asegurar que los datos generados colectivamente sigan sirviendo al interés público y no se conviertan en un recurso de extracción privada.

Relación con políticas públicas

¿Cómo puede este proyecto influir en las políticas públicas?

El bienestar de las personas puede entenderse como el objetivo final —el resultado último— de cualquier administración pública. Medirlo de forma directa permite evaluar si las políticas realmente están mejorando la vida cotidiana, más allá de indicadores intermedios.

Contar con valores objetivos y comparables de bienestar ayuda a que la conversación pública se ancle en la realidad y no solo en intenciones, discursos o supuestos. No define soluciones por sí sola, pero ofrece una base común para el análisis y el debate informado.

A diferencia de muchas encuestas existentes, que suelen ser recopiladas por grandes organizaciones o a escala nacional y con baja frecuencia (por ejemplo, una vez al año), este proyecto busca ser operativo a nivel local y con mayor continuidad.

Esto abre la posibilidad de observar cambios más cercanos en el tiempo y en el territorio, lo que resulta especialmente útil para evaluar el impacto de políticas públicas concretas en contextos específicos.

¿Este proyecto busca influir en la política?

No de forma directa. El proyecto no promueve partidos, agendas ni posiciones políticas específicas.

Su objetivo es crear las condiciones para una mejor conversación pública sobre resultados, a través de dos vías principales:

  • Empoderar a la ciudadanía para que pueda entender y utilizar sus propios datos de bienestar como una herramienta para exigir rendición de cuentas basada en resultados reales.
  • Ofrecer a responsables públicos e instituciones una referencia práctica de cómo incorporar metodologías de medición del bienestar dentro de enfoques de toma de decisiones basados en datos.

En ambos casos, el énfasis está en aportar información clara y comparable. Cómo se utilice esa información forma parte del debate democrático, no del diseño del proyecto.

Expectativas y límites

¿Los resultados representan a toda la población?

No necesariamente. Como toda iniciativa abierta y voluntaria, los datos reflejan a las personas que deciden participar, no a la población en su conjunto.

Por esta razón, el proyecto hace explícitas sus limitaciones y posibles sesgos —por ejemplo, en términos de acceso digital, interés en el tema o características sociodemográficas de quienes responden.

Reconocer estos límites no invalida la información. Los datos de bienestar, cuando se interpretan de forma adecuada y transparente, permiten identificar patrones, tendencias y cambios relevantes en el tiempo y entre grupos.

El objetivo no es reemplazar estadísticas oficiales, sino complementar otras fuentes con una mirada directa sobre la experiencia vivida de las personas.

¿Esto es una evaluación psicológica?

No. Las encuestas de este proyecto no constituyen una evaluación psicológica ni un diagnóstico clínico.

Se trata de una evaluación de percepción subjetiva del bienestar: cómo las personas evalúan su propia vida, emociones y circunstancias en un momento determinado, desde su propia experiencia.

Este tipo de medición es ampliamente utilizado en investigación social y en estudios de bienestar, ya que permite capturar dimensiones de la experiencia humana que no pueden observarse directamente desde indicadores objetivos.

Los resultados no deben interpretarse como juicios sobre la salud mental individual, sino como una herramienta de reflexión personal y de análisis agregado a nivel social.

Participación

¿Quién puede participar?

Cualquier persona puede participar. El proyecto está abierto y no existen barreras técnicas estrictas que limiten quién puede responder.

Dicho esto, hay algunas consideraciones importantes:

  • Edad: no se recomienda la participación de personas menores de 16 años. Las encuestas no están diseñadas ni validadas para estas edades, por lo que los resultados podrían no ser adecuados.
  • Frecuencia de respuesta: el sistema intenta evitar que una misma persona responda una encuesta si ya ha hecho otra en los 60 días anteriores. Sin embargo, como no es necesario registrarse, no tenemos forma de verificar si hay respuestas previas de usuarios anónimos.

Cuando se participa de forma anónima, no siempre es posible aplicar estos controles con total precisión. Por eso, el proyecto se apoya también en la participación responsable y consciente de quienes deciden responder.

¿Puedo proponer nuevas preguntas o enfoques?

Sí. El proyecto está abierto a sugerencias y propuestas de mejora, tanto en el contenido de las encuestas como en la forma de analizar y presentar los resultados.

Las encuestas se diseñan con cuidado metodológico, por lo que no todas las propuestas pueden incorporarse de forma inmediata. Aun así, las ideas y preguntas planteadas ayudan a orientar la evolución del proyecto.

Si tienes una propuesta concreta, una duda metodológica o simplemente quieres compartir una reflexión, puedes escribir directamente a:

pedro@colectivo-ciudadano-de-autoevaluacion.com